Códigos de error de la caldera: qué significan y cuándo llamar al técnico
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La calefacción se para, el agua sale fría y la caldera muestra un código en la pantalla. Antes de llamar a nadie conviene saber una cosa: una parte importante de los bloqueos se resuelve en cinco minutos y sin herramientas, porque no son averías sino condiciones de seguridad que la propia caldera detecta y que hacen que se pare por precaución.
La otra parte, en cambio, no admite improvisación. Esta guía separa unas de otras.
Por qué se bloquea una caldera
Una caldera de gas vigila permanentemente unos pocos valores: la presión del circuito de agua, la presencia de llama, la temperatura de ida y retorno y la correcta evacuación de los gases de combustión. Si alguno se sale de rango, corta y muestra un aviso. No es un fallo del aparato: es exactamente lo que debe hacer.
El detalle importante es que los códigos no son iguales entre fabricantes. Un mismo texto en pantalla puede indicar falta de presión en una marca y fallo de sonda en otra, así que las listas genéricas de internet sirven de orientación pero no de diagnóstico.
Los avisos más frecuentes
Falta de presión en el circuito. Es el número uno con diferencia. El manómetro marca por debajo de 1 bar y la caldera no arranca. Se corrige abriendo la llave de llenado hasta situar la aguja entre 1 y 1,5 bar en frío. Si hay que rellenar cada pocas semanas, hay una fuga en algún punto de la instalación y eso sí es trabajo de instalador.
Fallo de encendido o ausencia de llama. La caldera intenta encender varias veces y se bloquea. Antes de nada, comprueba que la llave de paso del gas está abierta y que otros aparatos de gas de la casa funcionan; si acaban de hacer una revisión o ha habido corte de suministro, puede haber aire en la tubería. Si el gas llega bien, suele ser electrodo de encendido o sonda de ionización, y ahí ya hace falta técnico.
Sobrecalentamiento. El agua supera la temperatura máxima. Detrás suele haber circulación insuficiente: radiadores con aire, llaves cerradas, bomba circuladora gripada o el filtro del circuito sucio.
Fallo de evacuación de humos o de tiro. El presostato detecta que los gases de combustión no salen correctamente. Este no se toca. Puede deberse a un conducto obstruido, un nido en la salida o un ventilador averiado, y el riesgo asociado es monóxido de carbono.
Sonda o sensor de temperatura. La caldera recibe lecturas incoherentes. Casi siempre es la propia sonda, una reparación barata, pero requiere abrir el aparato.
Función antihielo activada. No es un error: en calderas de exterior o en zonas frías, el aparato entra en modo protección y arranca solo para evitar que el agua se congele.
Qué puedes comprobar antes de llamar
- Mira el manómetro. Entre 1 y 1,5 bar en frío. Es la causa más frecuente y la más fácil.
- Comprueba el gas. Llave abierta y otros aparatos de gas funcionando.
- Revisa la corriente y que no haya saltado el diferencial o el magnetotérmico del cuadro.
- Purga los radiadores si calientan sólo por abajo o suenan a agua. Después vuelve a comprobar la presión, porque bajará.
- Rearma una vez. Pulsa el botón de reset y espera el ciclo completo de encendido.
Cuándo no se debe insistir
Esta parte importa más que el resto. No rearmes una y otra vez: si la caldera se vuelve a bloquear después de dos intentos, está detectando algo real y forzarla sólo añade riesgo. Y hay tres situaciones en las que hay que parar de inmediato y avisar a un profesional, sin tocar nada:
- Cualquier olor a gas. Cierra la llave, ventila, no acciones interruptores y sal de la vivienda para llamar.
- Avisos de evacuación de humos o de tiro, por el riesgo de monóxido.
- Llama amarilla o anaranjada en lugar de azul, hollín alrededor del aparato o condensación excesiva en las ventanas de la estancia.
La manipulación de aparatos de gas está reservada por normativa a instaladores autorizados, y no es una formalidad: la mayoría de los accidentes domésticos con gas vienen de reparaciones improvisadas.
Dónde ver la tabla de códigos de tu modelo
Como los códigos varían entre marcas y hasta entre gamas de la misma marca, la única lista fiable es la del manual de tu caldera, que incluye la tabla completa de avisos con su significado y, en la mayoría de modelos, la comprobación que el fabricante recomienda antes de avisar al servicio técnico.
Si el manual no aparece —lo habitual cuando la caldera venía instalada al comprar o alquilar la vivienda— se puede consultar en bibliotecas de manuales de instrucciones como losmanuales.com, que recopilan manuales de electrodomésticos y equipos de climatización en PDF por marca y modelo. La referencia exacta está en la placa de características, normalmente en el lateral o en la parte inferior del aparato.
Llegar a la llamada sabiendo el código y qué has comprobado ya acorta la visita y evita que te facturen un desplazamiento por algo que era presión baja.
El mantenimiento que evita la mitad de los avisos
La revisión periódica por parte de un servicio de climatización incluye limpieza del quemador y del intercambiador, comprobación de la combustión y análisis de gases. Buena parte de los bloqueos por encendido o sobrecalentamiento aparecen justo en calderas que llevan años sin revisar.
Conviene además tener localizado un instalador autorizado antes de necesitarlo: en pleno invierno, los plazos de visita se disparan y es cuando peor se negocia un presupuesto.
¿Y si tienes aerotermia o bomba de calor?
El planteamiento es el mismo pero cambian los avisos. En aerotermia los más frecuentes tienen que ver con la presión del circuito, con el desescarche de la unidad exterior en días de frío y humedad, y con el caudal insuficiente. Al no haber combustión, desaparece el riesgo de monóxido, pero sigue habiendo circuito de refrigerante, que sólo debe manipular personal certificado.
Preguntas frecuentes
Escrito por
Rafael García Briz
Editor
Editor responsable de esta guía. Construyo y mantengo guías temáticas de negocios en España a partir de fuentes públicas verificadas, con revisión editorial propia y la metodología documentada en la página «Sobre nosotros». Cada artículo pasa por esa misma revisión antes de publicarse.


